
En la vida hay siempre una persona que te queda marcada muy dentro, a quien le regalas más de un te quiero. Alguien que desde el primer día que lo viste sentiste curiosidad por conocer. Es alguien que esperabas y que por fín llegó. Esa persona, que sentada en una silla esperas a que se conecte.. Esa en la cual piensas por la noche y por la mañana, esa que, sin darte cuenta, empiezas a querer.. Porque aunque lo nieges por orgullo, esa persona se ha convertido en todo para tí. ¿Para qué engañarse cuando todo se sabe? Cuando despues de reflexionar lo asumes, ya no lo puedes negar.. Pero no todo es tan perfecto como lo pintas, las cosas cambian lentamente y te vas dando cuenta.. Y empiezas a tener miedo y suspiras, porque cada momento sabes que es inolvidable y único, porque nunca lo volverás a pasar con otra persona. Y te paras a pensar, que si esa persona no estuviera te faltaría algo muy grande.. Que si te faltara ya no serias la misma, porque son miles de momentos especiales, canciones dedicadas, fotos juntos, llamadas interminables, mensajes, conversaciones guardadas.. Que con solo volver a leerlos te sacan una sonrisa. Esos son recuerdos de los que se quedan, y se quedarán para siempre.. Después de todo lo vivido y lo que queda, después de todos los momentos, lo has conseguido.. Has conseguido que cada día te quiera más y más...
No sé como lo hace, pero cuando estoy con él me siento capaz de todo.. Siento que nada ni nadie puede quitarme el hecho de ser feliz.. ¿Sabes cuál es el motivo? Tú.. No puedo evitar sonreir cuando lo veo aparecer de cualquier parte, sabiendo que viene a buscarme a mí, y que en ese momento lo único que me importa somos él y yo..
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